miércoles, 8 de mayo de 2013


El Lenguaje Verbal Como Parte Del Desarrollo Integral Del Niño

Les dejo este artículo para que puedan usarlo como referencia a la hora de detectar que niños son los que necesitan un apoyo para el correcto desarrollo de su lenguaje.

De los dieciocho a veinticuatro meses de edad

Entre los 18 y 24 meses, la mayoría de los niños cuentan con un vocabulario mayor a 50 palabras, pasando a combinar 2 a 3 palabras en una frase, dándose inicio al habla "sintáctica"; es decir, el niño comienza a articular palabras en frases y oraciones simples.
En sus expresiones verbales utilizan sustantivos (nombres), verbos (acciones) y calificadores (adjetivos y adverbios).
Entre estas clases gramaticales suelen establecer las siguientes relaciones:
• Entre dos nombres (o sustantivos):
"Zapato papá" (poseedor y objeto poseído)
"Sopa silla" (relación fortuita)
• Entre nombre y verbo:
"Abre puerta" (verbo y objeto)
"Papá come" (sujeto y verbo)
• Entre calificadores y adjetivos:
"Bonita pelota" (calificador más nombre)
"Más juego" (calificador más verbo)
"Más bonita" (calificador más calificador)
Hacia los dos años el niño posee un vocabulario aproximado de 300 palabras. En sus expresiones suele observarse, también, el inicio de la utilización de los pronombres personales "Yo" y "Vos" y el posesivo "Mi" y "Mío". Sus frases expresan intención y acción: "hace lo que dice y dice lo que hace".
En esta edad surge la función simbólica en el niño y termina el predominio de la inteligencia sensoriomotriz dando lugar a la inteligencia representacional. Con la función simbólica el niño tiene la capacidad de representar mentalmente las cosas y evocarlas sin necesidad de que éstas estén presentes.
Con la capacidad simbólica, los gestos y las expresiones verbales del niño comienzan a referirse cada vez con mayor frecuencia a realidades más abstractas, haciéndose más dominante en el lenguaje.
Los símbolos (significantes) vienen a desempeñar un papel singular en el desarrollo posterior del niño, ya que éstos son los que van a permitir construir los códigos sobre los cuales se configuran las bases de las funciones superiores. Mediante estos códigos es que accedemos a las emociones, a las realidades abstractas, al lenguaje y a convertir lo implícito en explícito.
Esta capacidad simbólica permite al niño explorar e incrementar su lenguaje verbal, manifestando interés por escuchar cuentos sobre sí mismo o sobre su familia, en los cuales va captando el sentido de las palabras y oraciones de las narraciones que los padres le brindan.

De los dos a los tres años de edad

A los tres años se produce un incremento rápido del vocabulario, incremento que es mucho mayor que lo que ocurrirá posteriormente, llegando a tener un promedio de 896 palabras y a los tres años y medio 1222 palabras (Smith, 1980). El niño en sus expresiones verbales ya emplea verbos auxiliares "haber" y "ser" y da cierta prevalencia al artículo determinado. En el curso de esta edad comienza a utilizar las proposiciones y el niño ya tiene un lenguaje comprensible, incluso para personas ajenas a la familia, manifestando un dominio de la mayor parte de la gramática de su lengua materna (sintaxis), por lo que los especialistas suelen denominarlo como el período de la "competencia sintáctica".

De cuatro a los cinco años de edad

A los cuatro años de edad el niño domina virtualmente la gramática, pero comienza a expresarse de acuerdo a un estilo "retórico propio", tal como Einsenson señala.
El niño empieza a utilizar los pronombre en el siguiente orden: Yo, Tú, Él, Ella, Nosotros-as, Ustedes; contando con un vocabulario de 1, 500 palabras y a los cinco años, 2, 300 palabras aproximadamente.
Entre los 4 ó 5 años, el niño suele estar ya capacitado para responder a preguntas de comprensión referentes al comportamiento social aprendido, dado que su lenguaje ya se extiende más allá de lo inmediato. Esto se debe a la capacidad simbólica del niño y, como tal, puede evocar y representarse mentalmente las cosas, acciones y situaciones, trascendiendo la realidad y el presente.
Esa capacidad y la necesidad de comunicarse, hacen posible un mayor y rápido desarrollo del lenguaje infantil, facilitando también el desarrollo de la inteligencia.

miércoles, 1 de mayo de 2013

 T A R T AM U D E Z


_ La tartamudez es un trastorno de la fluidez del habla que se presenta de forma NORMAL entre los 2 y 5 años y desaparece sin necesidad de tratamiento en el 80% de los niños.

_ El tratamiento en este periodo se realiza sobre el ambiente del menor, ya que pueden existir por parte del entorno (familia y/o escuela) demandas que sobrepasen a las capacidades del niño, restringiendo el desarrollo normal o fomentando hacia una Tartamudez PATOLÓGICA.

_ Usted puede observar síntomas en el/la niñ@ que van desde repeticiones de sílabas, prolongaciones de fonemas hasta bloqueos e interrupciones severas del habla, en forma totalmente INVOLUNTARIA.

_ Se debe destacar que el niño puede pasar por periodos de disminución o aumento exagerado de estos síntomas, aún cuando esté en tratamiento. Y que estos síntomas pueden ser más notorios ante situaciones que resulten estresantes para el niño/a, por ejemplo hablar delante de mucha gente.

_ Esta alteración puede provocar además de las dificultades propias de hablar:
- Desadaptación escolar por temor a las burlas.
- Baja autoestima, inseguridad respecto a sus capacidades y rendimientos escolares.

_ Que el/la niño/a no llegue a presentar tartamudez patológica o supere el trastorno dependerá fundamentalmente del apoyo familiar y de la educadora al seguir las indicaciones que le entreguen los especialistas a cargo, generalmente la fonoaudióloga y la psicóloga.


SUGERENCIAS para PADRES y DOCENTES:

_ Hable de forma lenta y relajada de tal forma que su hijo/a o alumno/a se sienta en confianza para la interacción comunicativa.

_ Haga más comentarios y menos preguntas.

_ Hacer las preguntas de a una, despacio y con menor complejidad, para que el niño/a pueda comprender.

_ Espere que el/la niñ@ termine de hablar evitando: interrumpirlo, corrigiéndolo o haciendo comentarios críticos (cuente 1 ó 2 segundos antes de hablar).

_ No lo apresure mientras está hablando, dele el tiempo necesario para que se  exprese sin sentirse “presionado”.

_ No “complete” las palabras que no pueda decir.

_ Preste más atención a la información que a la forma con que dice las cosas.

_ Controle USTED la conversación si el/la niñ@ comienza a tener muchos bloqueos, no se angustie, simule no darse cuenta y motívelo a realizar actividades en que no sea tan necesario hablar.

_ Haga más comentarios y disminuya la participación del niño/a sin que él se dé cuenta.

_ No lo obligue a hablar frente a un grupo si él no lo desea.

_ No permita, dentro de lo posible, que sea objeto de burlas o bromas; evite asumir
actitudes de sobreprotección.

_ Favorezca un trato normal e igualitario en relación a las obligaciones que a él le corresponde asumir en el hogar y en la escuela.

_ Apoye cualquier punto fuerte que tenga el/la niñ@.

_ En los momentos en que disminuya su tartamudeo estimúlelo a que se comunique
oralmente, que cante, que recite o narre experiencias.